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Miembros de la cofradía, con el restaurador, el párroco y el alcalde, delante del retablo CEDIDA
Restaurado el retablo del Nazareno de la iglesia parroquial de San Martín

Restaurado el retablo del Nazareno de la iglesia parroquial de San Martín

La actuación, llevada a cabo por el restaurador brasileño Ricardo Pereira, ha sido financiada por la Diputación Provincial y el Arzobispado de Mérida-Badajoz

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Jueves, 2 de marzo 2023, 17:14

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El retablo de Jesús Nazareno, construido en el s. XVIII, ha sido restaurado recientemente gracias al convenio suscrito por la Diputación Provincial y el Arzobispado de Mérida-Badajoz, y merced a las negociaciones conjuntas de Ayuntamiento y comunidad parroquial.

El retablo, que se encontraba en condiciones lamentables, consta de un solo cuerpo de tres calles sobre banco separadas por columnas salomónicas, rematado por cuatro pináculos. En la hornacina central destaca la figura de Jesús Nazareno, escoltado a derecha e izquierda por las imágenes de Santa Teresa de Jesús y Santa Lucía.

Los trabajos han corrido a cargo del restaurador brasileño afincado en Badajoz, Ricardo Pereira Kantowitz, y supervisados por la Dirección General de Patrimonio.

Las intervenciones, en palabras del restaurador, se han basado siempre en el máximo respeto al original, con objetivo de recuperar su valor histórico estético y garantizando la pervivencia del valor material de la obra. Todos los procedimientos y actuaciones han estado consensuados con la dirección técnica del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Junta de Extremadura.

Los trabajos, que se iniciaron a mediados de septiembre, comenzaron con el desmontaje del retablo, el cual se hizo de arriba abajo, empezando por el banco superior y siguiendo por las hornacinas laterales y central.

Todos los elementos fueran perfectamente documentados y etiquetados para el posterior montaje. A base de un sistema de sigilado mediante acuarela que no daña la superficie de la madera, se clasificaron las piezas con el mayor riesgo, procediendo la aplicación de papel japonés y cola orgánica para una mayor protección de las mismas. Posteriormente, en el laboratorio, se eliminaron los elementos extraños o cualquier pieza añadida sin uso ni función que estaban dañando la obra.

Gran parte de la estructura -como los entablados- no se pudo recuperar debido al avanzado grado de deterioro. El primer procedimiento fueron las tomas de muestras con microscopia electrónica realizadas en el taller, así como una extensiva toma de fotos. Se realizó un cepillado en seco para eliminar el polvo, la suciedad más adherida y la tierra acumulada. Tras la limpieza mecánica se realizaron catas para una limpieza química, utilizando esponjas muy escurridas, cuando la superficie lo permitía. Los elementos de tallas y decoraciones como las molduras y columnas fueran tratados con sistema en anoxia para aniquilar cualquier contaminación existente. La consolidación estructural del soporte de madera se realizó con un doble tratamiento. En primer lugar, mediante la inyección e impregnación con resinas alifáticas de bajo peso, aplicada en una primera mano, porque no varía cromáticamente, ya que posee una baja viscosidad y tiene un gran poder penetrante y efecto protector contra el ataque microbiológico. En segundo lugar, se procedió a consolidar con polímeros y polvo de madera mediante espátula las galerías profundas donde se había perdido el sustrato del soporte.

En los elementos donde se había desintegrado completamente, se aplicó un chuleteado de madera de la misma especia para devolver su resistencia. En lo que se refiere a la carpintería se solucionaron los problemas estructurales como los sistemas de refuerzo, la reposición del entablamiento, la construcción de las embocaduras de las hornacinas, etc.

Uno de los mayores problemas de las distintas piezas del retablo no fueron las fracturas, grietas o pérdida de elementos destruidos por el ataque biológico, sino la deformación de los distintos elementos de madera que formaban el conjunto. Estas deformaciones fueron corregidas de manera satisfactoria para que al final pudieran encajar correctamente.

Los próximos retos y objetivos que se plantea la comunidad parroquial son solucionar los problemas de humedad y accesibilidad de la Ermita de Ntra. Sra. de las Nieves y la restauración del retablo de la Virgen del Rosario.

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