María Gómez Eguílaz, en imagen reciente / CEDIDA

La neuróloga María Gómez, de raíces zarceñas, una apasionada en el estudio de la epilepsia

La investigadora riojana, aunque nacida en Pamplona, ha publicado recientemente un artículo sobre esta enfermedad en una prestigiosa revista científica internacional

Pedro Espinosa
PEDRO ESPINOSA

Mejorar la calidad de vida de los pacientes que sufren epilepsia se convirtió en objetivo prioritario de la investigación de la neuróloga María Gómez Eguílaz, zarceña por parte paterna.

Gómez Eguílaz estudió Medicina en la Universidad de Navarra (2002-2008) y se especializó en Neurología en el Hospital de Logroño (2009-2013), con estancia en diversas unidades de referencia nacionales e internacionales, destacando la Unidad de Epilepsia en el Rush Medical Center de Chicago. Trabaja como neuróloga en el Hospital San Pedro de Logroño desde 2013, donde dirige la consulta monográfica de epilepsia. Ha sido coordinadora de trasplantes desde 2014-2018.

Desde hace varios años investiga sobre la epilepsia, enfermedad que sufren seis de cada mil personas. Todo viene producido por una alteración en el 'circuito cerebral' que provoca que, en determinados momentos, se genere una descarga neuronal anómala, 'como una especie de cortocircuito', y desde fuera se pueda ver una crisis epiléptica. Pero, por suerte, tiene tratamiento.

Es en 2014 cuando Gómez Eguílaz, intentando mejorar la calidad de vida de estas personas, comienza a investigar el posible papel de la microbiota (conjunto de microorganismos que coexisten en nuestro organismo) en esta enfermedad.

Tras numerosos estudios, Gómez y su equipo llegaron a la conclusión de que si se modificaba la microbiota podría modificarse también la información que llegaba al cerebro desde el tracto digestivo. A pesar de que los resultados han sido positivos, la investigadora advierte, con prudencia, que estos han sido limitados en cuanto a tamaño muestral, tiempo de uso y uso de placebo, aunque lo más relevante es que la vía de investigación del eje microbiota-intestino-cerebro ha abierto una nueva ventana de oportunidades.

Recientemente María, junto a un grupo de investigadores italianos, han publicado un estudio donde revisan todas las evidencias disponibles hasta la fecha de esta aplicación.

Desde 2019, la investigadora es propietaria de una patente de invención sobre el 'uso de una composición probiótica para el tratamiento complementario de la epilepsia farmacorresistente'.