Malestar e indignación entre los trabajadores de la Residencia de Mayores

Exterior de la Residencia de Mayores de La Zarza/ARCHIVO
Exterior de la Residencia de Mayores de La Zarza / ARCHIVO

Denuncian las precarias condiciones de trabajo y los impagos de parte de las nóminas de noviembre y diciembre

Pedro Espinosa
PEDRO ESPINOSA

No es nueva. La situación que los trabajadores de la Residencia de Mayores vienen arrastrando desde hace meses se antoja, cada vez, más delicada.

Despidos, persecuciones laborales, reducciones de jornada, represalias, bajas, sanciones, suspensiones de empleo y sueldo… son algunos de los casos que están viviendo los trabajadores del complejo geriátrico y que desembocan en una clara falta de atención a los pacientes.

«Al final, son nuestros seres queridos los que sufren las consecuencias de una mala gestión», denuncia una representante de la recién creada agrupación de familiares. «Vamos a llegar hasta el final en la defensa de los derechos de nuestros mayores».

La Residencia de Mayores de la Zarza está en la actualidad gestionada por la empresa Origen Senior, S.L., a nombre de los hermanos Jennifer y Abraham Yuri González Oliver. Esta empresa es fruto de la subrogación de Resigex, S.L. y, con anterioridad, de Gerpitex, S.L., siempre en manos de los mismos dueños o diversos socios.

Desde que hace dos años retomara, tras un largo proceso judicial, la gestión Resigex S.L., se han venido produciendo una serie de irregularidades laborales que han repercutido negativamente en la buena atención a los residentes, los cuales, indirectamente, resultan perjudicados.

«No aguantamos más, lucharemos por nuestros derechos» manifiestan con rabia los trabajadores. «Por encima de todo está nuestra dignidad personal y la de nuestras familias», añaden. «En estas condiciones no podemos planificar ningún tipo de actividad familiar, puesto que nos cambian las planillas de un día para otro, nos deben parte de las nóminas de noviembre y diciembre, y mientras, nosotros tenemos que hacer frente a las hipotecas y a los gastos comunes de mantenimiento de nuestros hogares».

Situación angustiosa

«Mientras que el Ayuntamiento paga todos los meses religiosamente a la empresa, esta nos adeuda el 40 por ciento de la nómina de noviembre y el 50 de la de diciembre. Todo ello sin contar con el correspondiente incremento salarial que nos corresponde según convenio, los atrasos del año pasado ni los pluses por festividad, nocturnidad o disponibilidad», declaran con impotencia. «La situación comienza a ser angustiosa para algunas familias».

Además, según información recogida por este periódico, en la Residencia empiezan a surgir casos de desabastecimiento, falta de agua caliente en algunas habitaciones, deterioro en las instalaciones, cámara de congelación estropeada, una lavadora para toda la residencia, etc. A esto habría que añadir las negativas de algunos proveedores a atender las demandas ante casos de adeudos o facturas impagadas.

«Nos encontramos en una espiral de problemas de todo tipo con difícil solución», afirma otro trabajador. Tanto el Ayuntamiento por un lado, como CSIF por otro (el sindicato ha interpuesto la correspondiente denuncia ante la Inspección de Trabajo) ya han tomado cartas en el asunto y están realizando las oportunas gestiones para intentar dar una respuesta a los trabajadores y al funcionamiento de la Residencia en general.