Entrevista a Esmeralda Rodríguez, directora del IES Tierrablanca

«Me gustaría lograr más implicación de los alumnos en su proceso educatico»

Pedro Espinosa
PEDRO ESPINOSA

Esmeralda Rodríguez Quirós se encuentra al frente de la dirección del Instituto Tierrablanca desde el pasado mes de septiembre. Natural de Guareña, esta profesora de Lengua y Literatura combina su pasión por la lectura con la gestión del centro educativo, «una experiencia por la que deberían pasar todos los docentes».

¿Quién es la directora del IES Tierrablanca? ¿Cómo se definiría como persona?

Me considero una persona trabajadora y organizada, aunque a veces sea dentro de mi propio desorden. Me encanta relacionarme con la gente e intentar ayudar en lo que pueda.

¿Cuál es su trayectoria profesional?

Desde pequeña quise ser docente. En 2004 empecé en el instituto de San Vicente de Alcántara y desde entonces he recorrido varios pueblos de la provincia de Badajoz, entre ellos La Zarza en una primera etapa. En Zalamea de la Serena estuve seis cursos.

El año pasado, por fin, conseguí la plaza que tanto buscaba en el IES 'Tierrablanca'. Mi intención es continuar aquí durante muchos años.

Aunque lleva poco tiempo en el cargo, ¿qué balance puede hacer de estos primeros meses al frente de la dirección?

La verdad es que mi llegada al cargo fue tan repentina que casi no me dio tiempo a ser consciente de lo que suponía aceptar este gran reto. Han sido meses de mucho trabajo y de mucha incertidumbre porque realmente este año no es un curso normal como otros. Todo ha salido adelante gracias a mis compañeros de equipo que me acompañaron en esta pequeña locura y con los que coincido en la ilusión por el proyecto.

Además, el antiguo equipo directivo, los directores de los colegios de nuestra zona de influencia, la AMPA y el Ayuntamiento han contribuido a hacernos más llevadero el inicio de esta aventura.

¿Qué objetivos principales se planteó al acceder al cargo?

El objetivo fundamental es que el centro funcione bien, que pueda haber un buen clima de convivencia entre todos los miembros de la comunidad educativa y que los alumnos recuerden su paso por el instituto con cariño.

¿Qué aspectos del centro son susceptibles de mejora?

El grado de implicación de los alumnos. También se pueden actualizar algunas normas que reflejen la evolución del centro, como es el uso de los teléfonos móviles, por ejemplo, y valorar todas aquellas propuestas que nos lleguen para mejorarlo.

¿Cuántos alumnos se encuentran matriculados en el presente curso?

Actualmente, contamos con 359 alumnos, de los cuales 251 pertenecen a ESO, 72 a Bachillerato y 36 a Ciclo Formativo.

¿Existen problemas de disciplina en el centro?

En un centro educativo siempre se producen distintos momentos de tensión, pero normalmente intentamos sofocarlos, sobre todo desde Jefatura de Estudios, con rapidez para que los problemas no se hagan más graves. También tenemos el apoyo de la Educadora Social y de los Orientadores que charlan con los alumnos para analizar el origen de los mismos e intentar darles solución.

¿Cómo han respondido tanto el profesorado como el alumnado ante la crisis sanitaria del COVID-19?

Al principio todos estábamos un poco nerviosos. La situación era novedosa, había miedo a los contagios, a cómo iba a desarrollarse el curso, cuánto tiempo íbamos a durar en enseñanza presencial y, además, el Equipo directivo había cambiado al completo. Pero tengo que decir que todos hemos puesto de nuestra parte y el curso ha llevado una trayectoria cercana a la normalidad, salvando algún caso positivo a lo que, desgraciadamente, ya estamos cada vez más acostumbrados.

¿Cómo ve la convivencia entre estudiantes de las tres localidades vecinas, Alange, La Zarza y Villagonzalo?

La convivencia es excelente. De hecho, en la mayoría de las ocasiones, los profesores no identificamos a los alumnos que son de distintas localidades. Creo que este matiz es bueno para la unidad del centro.

¿De qué manera afecta el descenso, generalizado en toda la región, de matrícula al instituto?

Se nota bastante si nos fijamos en los datos de matriculación de cursos anteriores. Afecta, sobre todo, a las optativas de Bachillerato. Con pocos alumnos no podemos sacar todas las asignaturas que nos piden y nos vemos obligados a no ofertar aquellas que tienen menos demanda, aunque no nos guste.

¿Cómo es la relación entre el centro y las familias? ¿Están los padres más o menos implicados en la educación de sus hijos?

Es una pena que no podamos mantener más relación con las familias debido a la pandemia. Siempre que contactamos con los padres tenemos una respuesta rápida y se nota una actuación por su parte para apoyar nuestras decisiones.

Los responsables de la AMPA también se muestran siempre solícitos a la hora de colaborar. Este apoyo siempre anima a preparar actividades que fomenten la unidad del centro.

¿Qué mensaje enviaría a los padres?

Les enviaría un mensaje de agradecimiento por esa implicación que percibimos y de la que hablábamos antes. Para nosotros es fundamental porque apoya nuestra labor que es desarrollar las distintas capacidades de nuestro alumnado.

Todos formamos parte de una misma comunidad y, si trabajamos juntos, los resultados de nuestros alumnos pueden mejorar en todos los niveles.