Cuatro zarceños en el listado de españoles muertos en el campo de concentración de Mauthausen

Un grupo de presos arrastra una vagoneta en el campo de Mauthausen/ARCHIVO
Un grupo de presos arrastra una vagoneta en el campo de Mauthausen / ARCHIVO

Gerónimo Benítez Dicha, Lucas Benítez Trinidad, Ildefonso Flores Trinidad y Juan Paredes Monje murieron a comienzos de los años 40 en Mauthausen (Austria)

Pedro Espinosa
PEDRO ESPINOSA

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado este viernes el listado de 4.427 españoles (de ellos 189 extremeños) muertos en los campos de concentración nazis austríacos de Mauthausen y Gusen -campo anexo situado a cinco kilómetros del anterior y dependiente del mismo-, con el objetivo de facilitar a los familiares su registro como fallecidos, estatus que todavía no tienen.

En el documento aparecen los nombres de cuatro vecinos de La Zarza (Gerónimo Benítez Dicha, Lucas Benítez Trinidad, Ildefonso Flores Trinidad y Juan Paredes Monje). Así mismo, se encuentran tres de Villagonzalo (Lorenzo Espinosa Casablanca, Alonso García Castañeda y Luis Mendoza Fernández), por ninguno de Alange.

Según la información del BOE, Gerónimo Benítez Dicha, nacido el 6 de enero de 1906, fue deportado al campo de concentración de Steyr -subcampo de Mauthausen-, donde murió el 9 de febrero de 1943 cuando contaba 37 años. Lucas Benítez Trinidad ingresó en el campo de concentración de Mauthausen donde falleció el 26 de abril de 1941 (este último no aparece en el listado del BOE, pero sí en otras publicaciones).

Ildefonso Flores Trinidad, nacido el 3 de enero de 1903, murió en el campo de concentración de Gusen el 6 de febrero de 1942 a la edad de 39 años. Igual suerte corrió Juan Paredes Monje, nacido el 9 de marzo de 1903 y deportado a este mismo campo donde falleció el 8 de diciembre de 1941 a los 38 años.

Según el Ministerio de Justicia, la iniciativa persigue reparar a los más de 10.000 españoles deportados a campos de concentración nazis, de los cuales más de la mitad perdió en ellos la vida. Además, todos fueron desprovistos de su nacionalidad española y declarados apátridas.

Los familiares e interesados tendrán la posibilidad de presentar alegaciones y solicitar correcciones –a través de dos enlaces a páginas web que aparecen en el edicto publicado en el BOE- en el plazo de un mes para que sus antepasados puedan ser incluidos en el registro de fallecidos, estatus que todavía no tenían.

El antiguo campo de concentración nazi de Mauthausen -que no era de exterminio, como el de Auschwitz y otros- estaba dedicado a crear mano de obra esclava y era uno de los lugares más temidos por los deportados, ya que era el único campo de la «categoría III», lo que suponía «la aniquilación a través del trabajo».

Los prisioneros trabajaban once horas al día en canteras de granito para crear los materiales para las monumentales construcciones de Hitler, pero también fueron trasladados a empresas, sobre todo de la industria bélica.

Inaugurado el 8 de agosto de 1938, pocos meses después de la anexión de Austria al Tercer Reich, a Mauthausen llegaron en los siete años que estuvo abierto unos 200.000 deportados de más de 40 países, entre ellos más de 7.500 españoles.