10.840 euros, recaudación final de la subasta de regalos a la Virgen

Exposición de regalos antes de la subasta /P.E.
Exposición de regalos antes de la subasta / P.E.

Un rosario de la Virgen, un cuadro del pintor local Javier Guerrero, otro de la Patrona, un ramo de rosas rojas y una colcha fueron los artículos que alcanzaron las pujas más altas

Pedro Espinosa
PEDRO ESPINOSA

El lanzamiento de un cohete a las 4.23 horas de la pasada madrugada anunciaba el fin de la subasta de los regalos hechos a Nuestra Señora de las Nieves, una subasta que presentó un balance de 264 regalos subastados y 10.840 euros recaudados (10 euros más que el año pasado). Un rosario de la Virgen, un cuadro del pintor local Javier Guerrero, otro de la Patrona, un ramo de rosas rojas y una colcha bordada de 1,50 metros fueron los artículos que despertaron más expectación entre los asistentes.

Con el tradicional acto público, que dio comienzo pasadas las 22 horas y fue seguido por un gran número de incondicionales, concluía la popular Feria de Septiembre en honor a la Virgen de las Nieves organizada por el Real Patronato.

Procesión de la Virgen de las Nieves alrededor del atrio de su Ermita. P.E.
Procesión de la Virgen de las Nieves alrededor del atrio de su Ermita. P.E.

A lo largo de la tarde muchas personas pasaron por la 'pista' de la Ermita para ver gran parte de los regalos que serían subastados por la noche. Macetas, dulces, manualidades, conejos, gallinas, pájaros, ovejas, cerdos, cabras, cuadros, productos del campo, bebidas… se mezclaban en la citada exposición.

Atrás quedaban unos días que transcurrieron entre el fervor religioso de culto y devoción a la Patrona y los deseos por parte de vecinos y visitantes de disfrutar de un tiempo de ocio presidido en todo momento por una excelente climatología.

Los momentos álgidos, como viene sucediendo año tras año, fueron la quema de los fuegos artificiales el primer día de feria, la misa y procesión de la Virgen de las Nieves a la que asistieron cientos de fieles de toda la comarca y la mencionada subasta. En medio de ellos, verbenas, atracciones infantiles, granizadas, churros…, y las típicas y entrañables casetas de turrón, como parte del 'mobiliario urbano' de la feria.