- fig. 1: La iglesia a principios del s. XX (J. R. Mélida)

La iglesia a principios del s. XX
La iglesia a principios del s. XX / JOSÉ RAMÓN MÉLIDA

La arquitectura de la iglesia de San Martín (II) - Fabián Lavado

  • HISTORIA LOCAL

  • Las visitas de la Orden de Santiago nos permiten seguir, casi paso a paso, la evolución constructiva de la parroquia y de sus retablos

La primera iglesia: cabecera y sagrario

Continuando con el desarrollo arquitectónico del templo, tras la visita de 1503, ya se habían realizado algunos cambios en el sagrario “…de ladrillo sobre un pilar pintado y dorado con sus puertas y cerraduras; su interior contenía una arquilla o caja de madera pintada, que guardaba otra caja de madera dorada con sus cerraduras y llaves, donde estaba el Santo Sacramento en corporales de lienzo, aunque sería menester que estuviera en una cajita de plata para dar más dignidad al “Cuerpo de Cristo”. Junto al sagrario está una alacena con sus puertas y cerraduras donde están tres crismeras de estaño con los óleos del Santo Crisma, el óleo de los catecúmenos y el óleo infirmorum o de los enfermos. Por orden de sus altezas le fue mandado al gobernador de la encomienda [de Alange] Luis Gómez de la Cámara que diese una caja de plata donde estuviese el Santísimo Sacramento, mandato que no se cumplió, manifestando que nunca tuvo noticias de ello, por lo que no fue condenado, pero que de dicho día hasta San Juan diera a la iglesia dicha caja de plata de buena obra o factura”.

Cabecera del templo

Cabecera del templo / FABIÁN LAVADO

En el altar estaba la imagen de San Martín realizada en madera “cubierta con un manto de terciopelo” y “había una cortina y una capa que se vendieron, y unas botonaduras que se deshicieron, el dinero se gastó en renovar la campana. También había un predicatorio o púlpito de madera labrada muy bien aderezado”.

En la siguiente visita, realizada en marzo de 1508, nos dicen que “hay un altar de la advocación de San Martín con manteles” y que “le fue mandado al gobernador Luis Gómez de la Cámara, en la visita de pasada, que diese dicha caja de plata, mandato que no cumplió”. Entre los mandatos que impusieron los visitadores “…el de solar la iglesia, lo que se cumplió. A causa de abrir las sepulturas en 1507, la iglesia se encontraba con el suelo levantado y embarrada, por lo que mandaron que todas las personas que tuviesen sepultura en la iglesia las solasen de ladrillos por parte de un buen maestro y que no estuviesen ni altas ni bajas, bajo pena de multa de 100 maravedíes para las obras de la iglesia. Las sepulturas que pertenecen a la Iglesia las deberá sellar el mayordomo a costa de la parroquia. Una vez arreglado el suelo, mandaron que por cada sepultura que se abriese, se abonase una cantidad más 12 maravedíes para los ladrillos y la obra. El sacristán estaba obligado a tomar la mejor prenda de ropa de cada cuerpo que se enterrase y entregársela al mayordomo de la iglesia, a cambio de ello el mayordomo pagaba los ladrillos y el solado de la sepultura. Si el sacristán no lo cumple se le cobrarán a él los 12 maravedíes”. También se ordenó al mayordomo que “se encalase lo que faltaba por blanquear de la capilla principal de la iglesia que había estado en obras y de paso todo el resto. También que se pintase la imagen de San Martín con buena pintura por parte de un pintor conocido, que el gasto se pagase con la venta de un buey y de otras reses que tuviera la iglesia, si no llegara el dinero que el concejo ponga el resto. El encalado debería estar realizado en un año, bajo pena de multa de 10.000 maravedíes al concejo para la obra de la iglesia”. Entre los años 1504 y 1506 se gastaron 26.020 maravedíes hasta el día de San Juan, de ellos 2764 en la obra de la capilla.

Capilla bautismal

Capilla bautismal / FABIÁN LAVADO

Tras la visita de 1511, continúa lentamente la evolución del sagrario “de ladrillo pintado con un chapitel con las puertas doradas con su cerradura y llave, en la parte del Evangelio, dentro del cual está un cofre que guardaba en su interior otro cofrecito de madera dorada donde estaba el Santo Sacramento en corporales de lienzo...”. Visitaron “la pila de bautizar con su cubierta de madera” y “un altar dedicado a San Martín adornado con un frontal y manteles, en el cual se encuentra un ara con sus corporales y palia; encima del altar un crucifijo pintado en una tabla con las imágenes de Nuestra Señora y San Juan en sus laterales”. Los mandatos de los visitadores fueron “…al mayordomo que contratase a un artista para que acabase y dorase el retablo, al que debía dar posada mientras finalizaba estos trabajos, todo ello en el plazo de un año, bajo pena de multa de 2000 maravedíes para la obra de la iglesia. También que la pila de bautizar se colocase debajo del arco de la tribuna, se deberá cubrir con bóveda por la parte de fuera y colocar una reja con su llave por dentro, en el plazo de un año bajo pena de 1000 maravedíes”.

En la visita de 1515, comentan que el sagrario u hornacina -pieza de excepcional interés- se situaba en la parte del Evangelio de la capilla mayor “…tiene un sagrario de ladrillo pintado con un chapitel, con las puertas doradas con su cerradura y llave en la parte del Evangelio, dentro del cual está un cofre que guardaba en su interior otro cofrecito de madera dorada, donde estaba el Santo Sacramento…” y que “hay un altar nuevo dedicado a San Martín adornado con un frontal y manteles…”, lo cual da a entender que ya se habría terminado de dorar.

Continúan las obras: nave central, capillas colaterales, coro y baptisterio

En la visita de 1550 se aprecian los numerosos cambios sufridos en la iglesia con respecto a la de 1515. Hay variaciones en el sagrario y en la estructura del templo, que van cambiando poco a poco su fisonomía y aumentando su volumen. Así, visitaron “el Santísimo Sacramento que está en un sagrario de plata, en el lado del Evangelio, hecho de cantería todo dorado con las puertas labradas; contiene un cofre de madera que guardaba en su interior otro cofre más pequeño de madera dorada, y dentro de este una caja redonda de plata donde está el Santísimo Sacramento…Visitaron los óleos, que estaban en tres ampollas de plata, limpios, bien tratados y cebados. Luego visitaron la pila de bautizar, que estaba en una capilla pequeña de bóveda cerca de una reja de madera de pino; blanca, limpia y bien cuidada. Tiene la capilla principal o mayor [la cabecera del templo] de bóveda sobre cruceros de piedra, en la cual está el altar mayor con un retablo pequeño de tabla y dorado, en el medio está la imagen de bulto de San Martín. Al lado de la capilla principal hay otra más pequeña [la sacristía] cubierta con bóveda. La nave central de la iglesia está realizada sobre arcos de ladrillo, cubierta de madera de pino y al final está el coro sobre una bóveda de cantería”. Por último “que el mayordomo y los que lo fueran en adelante continúen las necesarias obras de la iglesia para acrecentarla, que para dicha obra se venda la cebada ahora que está a buen precio”.

Bóveda de crucería

Bóveda de crucería / F. LAVADO

La visita de 1556 tuvo lugar el 23 de octubre; los visitadores se apearon en la puerta de la Iglesia de San Martín y antes de decir misa, presentaron el poder en nombre de “vuestras altezas” a Sebastián Sánchez y Juan Cortés, alcalde y regidor respectivamente, los cuales lo obedecieron con el respeto debido. Luego inspeccionaron “el Santísimo Sacramento que está en el sagrario, en el lado del Evangelio, que tiene unas puertas de talla con imágenes de bulto de San Pedro y San Pablo, dentro del cual está un cofre de madera dorada que contiene una caja de madera dorada y dentro una custodia pequeña de plata, donde se encuentra el Sacramento... Luego visitaron el óleo crisma y el óleo infirmorum, que estaban en tres ampolletas de plata, muy limpias y bien cebadas” y “vieron el libro de los bautizados que estaba conforme a los estatutos”. En cuanto a su fábrica “la iglesia tiene una capilla mayor [la cabecera] y dos colaterales de bóveda sobre cruceros de piedra. El cuerpo de la iglesia es de una nave sobre cuatro arcos de ladrillo, es antiguo y muy bajo, con techumbre de madera de pino colocada a tabla junta. La segunda capilla después de la mayor [presbiterio] está cubierta de madera de pino a caña junta. Al cabo [al final] de dicha iglesia está el coro cubierto de bóveda; debajo de él, a mano derecha, está la pila de bautizar en una capilla pequeña. En la capilla mayor está un altar mayor, al cual se sube por seis gradas de ladrillo, en él está un retablo de talla y pincel dorado antiguo, tiene ocho tableros de pincel y en el medio un tabernáculo donde está la imagen de bulto de San Martín. Hacia la parte del mediodía -sur- tiene una sacristía de bóveda, cuya puerta sale a la capilla mayor. En las capillas colaterales hay dos altares; en uno de ellos, a mano diestra, está un crucifijo de bulto, y en el de la izquierda está una imagen de Nuestra Señora de bulto. No hay otros retablos en ellas”. Los visitadores ordenaron proseguir las obras de la iglesia “lo que se está cumpliendo” y que “la bóveda de la capilla de la iglesia es de buena factura; pero el tejado se encuentra maltrecho y cuando llueve se trasvina [rezuma] el agua por toda la bóveda, que el mayordomo busque y traiga un albañil para aderezar la capilla con cal y ladrillo, como conviene para que no se moje y arreglar el tejado, lo cual se haga en el plazo de un mes y medio, so pena de tres ducados para obras pías”.

Finalización y retablos

La visita del 23 de enero de 1605 es la última de la que tenemos noticias. Los visitadores examinaron “el Santísimo Sacramento que estaba en el altar mayor dentro de un sagrario labrado de madera y dorado, en su caja pequeña a manera de hostiario... de allí fueron en procesión a la pila de bautizar y se visitó las crismeras y óleo infirmorum… luego se revisaron los libros de los bautizados, confirmados y casados, pareció estar escrito en buen orden”.

La iglesia, a mediados del s. XX

La iglesia, a mediados del s. XX

La iglesia va adquiriendo un perfil muy parecido al actual, según la descripción que realizaron los visitadores “está asentada en una cuesta superior al dicho lugar, es de la advocación del Señor San Martín. Es un cuerpo de iglesia de piedra gajada de mampostería con sillares de piedra; dos capillas: la capilla mayor [altar mayor] de bóveda de cruceros de piedra y bóveda de ladrillo de cinco claves la una, y la otra [presbiterio] de seis claves de la misma piedra, toda con su arco toral de piedra con un sobrealtar en triángulo bien labrado. El cuerpo de lo demás de la iglesia [nave central] es antiguo, de mampostería de piedra y miembros de ladrillo sobre tres arcos de piedra y ladrillo, con sus tres “capillas” [tramos] cubiertas de madera de pino y tabla junta; al final de la iglesia está el coro donde se ofician los oficios diarios, sobre un arco de piedra con una baranda de madera de pino; también al cabo de la iglesia está del poniente –oeste- un campanario de ladrillo con una coronación de almena, en el cual están dos campanas: la una grande y un esquilón mediano. Tiene una puerta en el edificio viejo con un arco de piedra con sus puertas de madera de pino”. Continúan “se accede al altar mayor por seis gradas de ladrillo, en el cual está un retablo de pincel con historias gozosas y gloriosas, y en medio un tabernáculo pintado y dorado dentro del cual está, de talla de bulto entero, dorada y pintada, la imagen del glorioso San Martín confesor, advocación de la dicha villa. Al lado de la Epístola están “messillas” de ladrillo chapadas de azulejos y más debajo de las gradas está la puerta por donde se entra en la sacristía, la cual es de bóveda de crucería de cuatro cruceros y una clave. Fuera del arco toral hay una capilla en el lado del Evangelio de la advocación de la Cruz, con un arco de piedra labrada de moldura de medias cañas, de crucería de piedra y bóveda de ladrillo; en el lado de la Epístola, enfrente de la anterior, está otra capilla de la misma manera de la advocación de Nuestra Señora del Rosario en la cual está una imagen de cuerpo de la Concepción de Nuestra Señora, que la dio de limosna Benito Sánchez Moreno, ya difunto. Y más abajo de la capilla del Rosario, embebido en la pared, está un arco donde hay pintado un altar de la Virgen, Mártir y Señora Santa Catalina, en el cual está una imagen de bulto vestida. Al coro de la iglesia y campanario se sube por una escalera que está debajo de dicha tribuna, y debajo del coro, al lado del Evangelio, está la pila de bautizar”.

En noviembre de 1617, se inicia, por parte de los maestros canteros Gutierre de Herrera y Juan Sánchez, la terminación de las obras de la iglesia, concluyendo los tramos de bóveda que faltaban en la nave, gracias a un préstamo de 1460 reales que hizo el mayordomo de la Hermandad de la Santa Cruz, Alonso García.

Fabián Lavado Rodríguez (Cronista Oficial de La Zarza)

HOY

HOYLa Zarza

HOY DIGITAL

Registro Mercantil de Badajoz, Tomo 220, Folio 66, Sección, Hoja 11365, Inscripción 1 C.I.F.: B06335467 Domicilio social en Carretera de Madrid-Lisboa nmero 22 06008 Badajoz Correo electrónico de contacto edigitales@hoy.es

Copyright Ediciones Digitales SLU, Diario Hoy de Extremadura, 2008. Incluye contenidos de la empresa citada, del medio Diario Hoy de Extremadura, y, en su caso, de otras empresas del grupo de la empresa o de terceros.

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:

Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.

El proyecto local más potente creado por el Diario HOY para un municipio. La edición impresa tiene una distribución mensual gratuita de 2.000 ejemplares a todo color.

PUNTOS DE REPARTO

    • Ayuntamiento de La Zarza
    • Anunciantes